¿Es 7 más que 6? Teclados y ratones de Sun, a examen
Durante mucho tiempo, las estaciones de trabajo de Sun han venido de serie (es un decir) con el juego de teclado y ratón de tipo 6: desde las Ultras de los 90 hasta la Blade 2500, pasando por mi fiel Blade 1000. Con la llegada de las nuevas Ultras (20, 25, 40 y 45; sustituidas ahora por las 24 y 27), se incorporó el juego de teclado y ratón tipo 7. ¿Merece la pena el cambio si tenemos los anteriores?
A primera vista, tanto los teclados como los ratones de los tipos 6 y 7 son bastante diferentes. El ratón de tipo 6 es optomecánico (“de bola” me parece oirle a alguien decir), mientras que el de tipo 7 es óptico y con el botón central en forma de rueda. Por su parte, el teclado de tipo 6 tiene una carcasa más curvilínea que el de tipo 7, que parece ser un “homenaje al cuadrado”, si se me permite la referencia a Albers. Adicionalmente, y no por casualidad, tanto el teclado y el ratón de tipo 6 tienen un color gris medio en la parte superior, y púrpura en la inferior (el reposamuñecas desmontable del teclado de tipo 6 es también de este color), al igual que las serigrafías con el imagotipo de Sun. En los nuevos de tipo 7, los únicos colores fundamentales son el gris claro y el blanco, digamos, “marfil” (se acabó el reposamuñecas).
¿Por qué este cambio? Hay varias posibles razones, no todas ellas evidentes ni desconectadas entre sí:
- cambio de estética: las nuevas estaciones de trabajo y servidores no tienen las carcasas frontales de color púrpura y el gris medio ha desaparecido en favor de un gris más claro;
- economía: sin duda, fabricar con menos variedad de materiales (aunque todos sean plásticos) es más barato. Además, la gama de ordenadores actual de Sun tienen menos piezas de plástico en el exterior: por economía y por ecología, según el nuevo mensaje corporativo;
- cambio de imagen: no sólo una cuestión estética o económica, sino también de cómo quieren ser percibidos. ¿Curvas sensuales o rectas racionales? El cambio de mentalidad ha de ser acorde con los tiempos.
Seguramente, estas consideraciones no tendrán demasiado peso a la hora de pensar en el cambio de un juego de teclado y ratón a otro (para mí no lo tuvieron, desde luego; es más: el cambio de estética me molestó un poco). Sin embargo, el hecho de que mi ratón no se moviera siempre con suavidad (acostumbrado al pad del portátil, había olvidado lo que era limpiar los rodillos) me decidió a darle una oportunidad. El juego no es precisamente barato, y el proceso desde que lo pedí hasta que me llegó duró un mes(!), así que durante todo ese tiempo me estuve preguntando si no era mejor haber comprado un ratón con rueda genérico y dejarme de fetichismos de marcas (¡hasta mi alfombrilla de ratón es de Sun!).
Finalmente, llegaron el teclado y el ratón. Lo primero que hice fue intercambiar las teclas de Control y Bloq Mayús. Lo segundo que hice (tras encender el ordenador) fue mover el ratón para comprobar la suavidad: era algo más que suave, era rápido. El ratón de tipo 7 tiene bastante resolución, y basta un poco de uso para acostumbrarse a él. Otra cosa que me llamó la atención del teclado tipo 7 fue la disposición de teclas: las teclas Meta y Alt izquierdas están permutadas de orden y de tamaño; similarmente, las teclas Meta, Compose y Alt Graph están alteradas de orden y tamaño de manera tal que el conjunto es considerablemente más fácil de usar si uno está acostumbrado al teclado de un PC. Es más: en los otros ordenadores que suelo manejar he mapeado las teclas de manera que funcionen igual que en el de Sun.
Si a esto le unimos que el tacto del teclado de tipo 7 es algo mejor que el de tipo 6 (aunque esto sea una preferencia personal), el resultado es que, por una vez, 7 es más que 6. Y muy contento por ello.

