Fedora 10, impresiones después de un mes de uso

Migrar desde Fedora 8 a Fedora 10 es una tarea posible y casi indolora (lo he comprobado). Sin embargo, para mi portátil decidí ir directamente a la instalación desde cero, preservando mis datos, por supuesto. Quería acostumbrarme a algunas de las aplicaciones que vienen en el DVD (algo de esto contaré en mi otro diario, no tecnológico), y de paso hacer un poco de limpieza (creo que he ido actualizando desde Fedora 5 o 6, así que ya tocaba).

Fiel a su filosofía de poner lo último, Fedora 10 suspende, hiberna y acelera la tarjeta gráfica de mi portátil del trabajo (Dell Inspiron 6400)… pero con mi fiel Acer Aspire 1400, falla en las tres tareas según se instala. Anteayer realicé una actualización (las he ido probando todas) que ha dejado las dos primeras en perfectas condiciones operativas, mientras que la aceleración 3D sigue siendo deficiente, pero al menos está ahí (ATI Radeon Mobility M6). Por cierto, que el paquete “bueno” es el xorg-x11-drv-ati-6.9.0-63.fc10.i386, los anteriores 61 y 62 hacen que X se pegue el tortazo nada más arrancar GDM.

A día de hoy, todas las cosas complicadas están aparentemente funcionando. Además de las alabanzas a la red, como dije en mi anterior artículo, he de decir que desde un comienzo ha estado funcionando la tarjeta de red inalámbrica (Intel Pro Wireless 2915), además de una basada en ZyDAS 1211. Esta última no es que sea una maravilla, pero su sensibilidad a la orientación nos puede permitir una bonita “caza del zorro”. Quien no sepa lo que es, que no pregunte :P En cualquier caso, la gracia del asunto es que NetworkManager reconoció ambas simultáneamente y mostraba las redes que se captaban con cada una de ellas de manera independiente.

El resto de características, incluyendo el arranque gráfico con Plymouth (no olvidéis poner “vga=0×315″ al final de la línea de arranque si vuestra tarjeta no está soportada pero tiene modos VESA) están más que documentadas por ahí. No hablaré de la versión de Gnome o Firefox que trae de serie, pero sí de lo muy recomendable que es añadirle el repositorio yum de  rpmfusion para complementar los paquetes instalados (multimedia incluido). Gracias a ellos estoy pasando (por última vez, espero :) mi colección de CD de música a mp3, además de a flac y ogg Vorbis.

Así pues, tras un mes de uso puedo recomendar Fedora 10 para casa, para el trabajo y para el ocio… sólo me falta tener el tiempo y el espacio en disco para ponerme en serio con OpenSolaris 2008.11 y así poderlas comparar seriamente.