Prolongando la batería del Aspire One

Un par de consejos para prolongar la duración (que no la vida, aunque tampoco la afectará) de la batería del Acer Aspire One (AAO).

El primero, reducir el brillo de la pantalla. Esto, que puede parecer evidente, no lo es tanto por dos motivos: el primero, no todo el mundo sabe que la retroiluminación es lo que consume más energía en una pantalla moderna (lo siento, Blackle, llegaste con diez años de retraso). El segundo, en una de las actualizaciones del firmware (que algunos ejemplares llevarán de fábrica) del AAO, Acer decidió que la pantalla no podría situar su brillo por debajo del 46%. ¿La razón? Algunas pantallas sufren de parpadeos por debajo de cierto nivel de brillo.

Si por ventura sois los no tan afortunados poseedores de uno de estos ejemplares, sois valerosos, hábiles y no tenéis miedo a perder la garantía, podéis intentar cambiar el firmware siguiendo este método. Como siempre, no hay seguridad absoluta, pero tanto al autor como a mí nos ha funcionado estupendamente.

El segundo consejo es hacer que el ventilador se active sólo a partir de cierta temperatura. Además de tener una máquina más silenciosa, los miliamperios que se ahorran contribuirán a la duración de la batería. Para conseguirlo en Linux con un núcleo que incorpore el controlador acerhdf (Fedora 12 lo lleva en su última actualización, probablemente también en las anteriores), basta con hacer echo -n “enabled” > /sys /class/thermal/thermal_zone0/mode. Lo ideal es incluirlo en el proceso de carga del sistema (/etc/rc.local es un lugar donde podría estar bien). Así, se activará a los 67º y se desactivará a los 61º. Si véis que se calienta demasiado, es el momento de quitar esta opción. Al igual que antes, no hay garantía, a mí me ha funcionado y después de un par de horas, la temperatura estaba por los 54º, así que no parece haber peligro de que el AAO se fría.

Con estos consejos, hasta es posible que la batería original llegue a durar las tres horas prometidas :)